Existen lentes oftálmicas diseñadas específicamente para frenar el avance de la miopía infantil hasta en más de un 40%. Son una alternativa ideal para aquellas familias que prefieren evitar las lentillas Orto-k o de ortoqueratología.

Existen lentes oftálmicas diseñadas específicamente para frenar el avance de la miopía infantil hasta en más de un 40%. Son una alternativa ideal para aquellas familias que prefieren evitar las lentillas Orto-k o de ortoqueratología.
¿Se puede controlar el crecimiento de la miopía con gafas?
Sí, es posible. Aunque las lentillas Orto-k son muy populares, también existen otros métodos para controlar la miopía, como la terapia visual, lentillas blandas específicas o incluso tratamientos con atropina.
En este artículo nos centraremos en cómo las gafas graduadas pueden ayudar a frenar el desarrollo de la miopía y prevenir que alcance niveles altos.
¿Por qué las gafas pueden controlar el desarrollo de la miopía?
Aunque pueda parecer sorprendente, tiene una base científica sólida. Estas lentes crean lo que se conoce como “desenfoque periférico controlado”. Esto significa que la imagen desenfocada en la periferia estimula al ojo a no seguir alargándose, lo que contribuye a frenar el crecimiento de la miopía.
Si el menor utiliza sus gafas “especiales” para el control de miopía durante más de ocho horas al día, puede conseguir dos beneficios clave:
- La primera: frenar el aumento de la graduación. Algunos estudios indican que puede reducirse hasta en un 52% en comparación con niños que no siguen tratamiento.
- La segunda: evitar que el ojo se alargue en exceso, lo que reduce el riesgo de padecer patologías graves como la DMAE o el desprendimiento de retina.
¿El desenfoque periférico de las gafas es molesto?
No. Los estudios concluyen que el desenfoque periférico no causa molestias al usuario.
Aunque en España aún está en fase de implantación, existen numerosos estudios en población infantil asiática que avalan su efectividad.
Como siempre, lo más recomendable es acudir a un profesional de la visión para evaluar el caso concreto y elegir el tratamiento más adecuado al estilo de vida del menor.



