
Un ojo sin graduación tiene “0” dioptrías y sería lo equivalente a una cámara de fotos bien
enfocada.
Sin embargo, cuando hablamos de tipos de graduación y cuáles son las diferencias entre
dioptrías de miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, nos referimos a cómo estos
defectos visuales afectan de modo diferente y, por tanto, requieren distintas formas de
compensación.

Te lo explicamos simplificando mucho, ¿Vale?
1. Miopía: La miopía sucede porque el ojo enfoca la imagen antes de que llegue a la retina.
Cuanto mayor es la cantidad de miopía, la imagen quedará más alejada de la retina y para compensarla requerirá lentes con dioptrías negativas (por ejemplo, -2.00). Las lentes
divergentes (alejan la imagen) son las adecuadas para estos casos.
2. Hipermetropía: La hipermetropía sucede porque la imagen se enfoca detrás de la retina.
Las lentes convergentes, con dioptrías positivas (ejemplo, +2.00), serán las adecuadas
porque permitirán acercan la imagen a la retina.
3. Astigmatismo: Este defecto sucede cuando una misma imagen se enfoca en dos zonas
diferentes (ejes) del mismo ojo. Puede ir asociado a miopía, hipermetropía e incluso una
mezcla de ambas.
4. Presbicia: La presbicia es un concepto diferente, ya que este de graduación solo afecta
para distancias cercanas y aparece con la edad. Se compensa con lentes convergentes
(dioptrías positivas) que pueden ser monofocales o multifocales.



